Crónicas de lo absurdo
Daniel, Elsa y yo salimos el pasado viernes a cenar, en la única salida entre amigos que tuve a lo largo de las vacaciones de Semana Santa. Creo que puedo decir que son mis amigos recurrentes, en ausencia de Lila quien ahora está en Maza y de Mario (el novio de Elsa) que no siempre nos acompaña.
Elsa es simpática, callada y hasta timida, es paciente (tal vez demasiado!) un tanto despistada y amiguera. Duerme mucho, mucho, casi tanto como lo mucho que se desvela. Me es dificil notar cuando se enoja, y así mismo es dificil hacerla enojar. Le gusta comprar zapatos, comer fuera de casa y le encanta salir en grupo con amigos, o salir de viaje.
Daniel es ruidoso y ocurrente, por lo que tiene muchos compas; es aficionado de los deportes, el rock y el entretenimiento en todas sus formas, pero todos sabemos que es bastante ñoño y estudia diligentemente, así como un lector asiduo de un colache de géneros (vamos, lee desde Dan Brown, S. Meyer hasta, sorprendentemente, José Saramago).
En cuanto a mi, bueno, yo soy un mal chiste y peor tantito, mal contado.
Y juntos hacemos un grupo de lo mas raro.
Cuando Elsa y yo hablamos de cosas de niña, Daniel se muestra raro e incómodo, y pone su cara de "Toriiiito".
Cuando Daniel y yo hablamos de música, películas, series o ñoñadas, Elsa sólo se ríe. Casi nunca sabe de quien o quienes estamos hablando.
Y cuando Elsa y Daniel hablan de fiestas, salidas y amigos mutuos, yo me siento bien antisocial y muy torpe LOL, U.u
Hay muchas cosas en las que coincidimos (los tres cantando y gritando "Total eclipse of the heart" mientras recorríamos perdidos las calles del soli?), pero casi siempre oscilamos en esos tres modos.
Y que creen !! el maldito trabajo de opto no se quiere acabar !!
